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Las deportaciones de mexicanos desde Estados Unidos aumentaron 300 por
ciento durante el último año, denunciaron hoy 40 organizaciones
defensoras de los derechos de los emigrantes.
Ello fue producto del incremento de las redadas realizadas por las
autoridades de inmigración estadounidenses y a la vez causaron
dificultades en territorio mexicano para la recepción y atención de
quienes son regresados compulsivamente.
Los datos divulgados aquí señalaron que, solamente en Ciudad
Juárez, estado de Chihuahua, en los últimos dos meses ingresaron al
país dos mil 122 emigrantes deportados.
La denuncia señaló que los mexicanos son expulsados sin un peso en
el bolsillo, llegan a los albergues habilitados sin comer y algunos de
ellos sufriendo deshidratación.
Miles de niños se están quedando huérfanos en Estados Unidos, pues
inmigración les arrebata a sus padres para deportarlos a México,
apuntó.
Por otra parte, la Corporación de Desarrollo Económico del Condado
de Los Angeles dijo que las redadas en esa ciudad causarán la pérdida
de un millón de empleos, según informó hoy el diario El Financiero.
La acción de los organismos oficiales norteamericanos ha causado
daño, especialmente, en las industrias del vestido, alimentación y
muebles, en cuyas unidades tradicionalmente labora un importante
número de mexicanos.