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Tras seis años preso en la base militar estadounidense de Guantánamo,
el ciudadano sudanés Sami Al-Haj presenta un estado de salud que los
especialistas califican de cuidado, denunció hoy un hermano del
excarcelado.
Camarógrafo del canal televisivo Al Jazeera, Al-Haj estuvo preso en
esa cárcel situada en territorio cubano ocupado a la fuerza por el
gobierno de Estados Unidos.
Su hermano Issam formuló un llamamiento a la comunidad mundial para
que un equipo médico lo ayude.
No podemos creer que es la misma persona. Tiene 30 años, pero
parece de 90, señaló a la prensa después que sometieron al ex
prisionero a una serie de exámenes de salud.
Sami Al-Haj asumió una huelga de hambre en enero de 2007 y varias
veces sus carceleros lo alimentaron a la fuerza.
Luego de diversas gestiones legales y humanitarias, los tribunales
estadounidenses decidieron liberarlo, aunque no le habían celebrado
juicio.
Al camarógrafo lo acusaron de vínculos con la red internacional Al
Qaeda y lo condujeron desde Paquistán hasta Guantánamo, en la parte
oriental de Cuba.
De acuerdo con el abogado Clive Stafford- Stafford-Smith, quien
defiende Sami, su cliente perdió 18 kilogramos de peso corporal y
ahora sufre de problemas intestinales.