Un proyecto para el manejo sostenible del suelo y del agua se
ejecuta en la más poblada de las dos cuencas hidrográficas del
territorio de Guantánamo, incluidas entre las ocho cuya conservación
prioriza el Estado Cubano.
La iniciativa se propone Medidas de Mejoramiento y conservación
de ambos recursos para mitigar el riesgo de vulnerabilidad
alimentaria en la cuenca Guantánamo-Guaso, que junto a la del Toa,
también de la provincia, integra el grupo al que el país brinda
especial atención.
El proyecto lo ejecuta el Instituto de Suelos del Ministerio de
Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente, y lo auspicia la Organización
de Naciones Unidas para la Alimentación (FAO), con el fin de
capacitar a productores y empresarios en los principios de la
llamada Agricultura de Conservación (AC).
Este novedoso sistema lo practican 31 naciones y se distingue por
eliminar o reducir la dañina remoción mecánica del suelo, mantener
una cubierta completa y permanente sobre este, la cual lo protege,
al facilitar la infiltración del agua y reducir la evaporación de la
humedad.
La siembra sobre esa cobertura y la rotación de cultivos también
distinguen a la AC, la cual se diferencia de los sistemas
convencionales de producción que mantienen el suelo descubierto y
expuestos a agentes climáticos.
Según la Doctora en Ciencias Oneyda Lara, Directora del Proyecto,
esa técnica protege la superficie del terreno y las aguas de la
cuenca más frágil del archipiélago, donde campean por su respeto la
salinidad, erosión hídrica, el mal drenaje, y las sequías son
seculares.
La "Guantánamo-Guaso" constituye un a región estratégica desde el
punto de vista alimentario, y abarca dos mil 347 kilómetros
cuadrados de cinco municipios de la provincia de Guantánamo y el de
Songo-La Maya, en la vecina Santiago de Cuba