La Policía indonesia detuvo a
ocho personas presuntamente involucradas en el ataque que varios
cientos de radicales islámicos lanzaron hoy contra la secta
Ahmadiyah, calificada por el Gobierno de herética y desviada.
Según reportes de la radio local, los enfurecidos musulmanes
prendieron fuego uno de sus templos y destrozaron una escuela anexa.
Varias decenas de ellos se concentraron hace tres días a las
puertas de las instalaciones de Ahmadiyah para acusar a sus miembros
de herejía y exigir el cese de sus actividades.
La hermandad, que cuenta con 200 mil fieles en Indonesia, fue
fundada en 1889 por Mirza Ghulam Ahmad, y difiere del resto de
corrientes islámicas en que considera a su primer líder espiritual
como el "último profeta", un título que el Islam otorga
exclusivamente a Mahoma.
Ese precepto provoca ira en los sectores más extremistas del país
e incluso llevó al gobierno a iniciar un proceso para proscribir al
grupo religioso.
Desde que en 2005 el Consejo de Ulemas de Indonesia publicó un
edicto en contra del movimiento, la secta sufre ataques contra sus
fieles y mezquitas y varios gobiernos locales les impidieron
continuar con sus prácticas.
Sin embargo, un grupo de asesores recomendó recientemente al
presidente Susilo Bambang Yudhoyono que detenga el proceso de
ilegalización de Ahmadiyah, el cual podría ir en contra de la
libertad religiosa defendida por la Constitución.
Indonesia es la nación con mayor población musulmana del mundo,
estimada en más de 200 millones de creyentes.
La gran parte de ellos practica un Islam moderado, pese a que en
los últimos años se evidenció una creciente radicalización, alentada
por las corrientes más conservadoras.