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El movimiento opositor a la reforma petrolera mexicana iniciará hoy la
segunda etapa de resistencia civil al proyecto presentado al
Parlamento, de acuerdo con el ex candidato presidencial Andrés Manuel
López Obrador.
Este lo planteó la víspera ante una concentración de miles de sus
partidarios, apoyados por el Frente Amplio Progresista (FAP) y el
Movimiento Nacional en Defensa del Petróleo.
El acto efectuado en emblemático Zócalo capitalino fue precedido
por una marcha que recorrió zonas céntricas de esta urbe, con la
participación de legisladores que, durante 16 días, ocuparon con su
protesta las tribunas presidenciales del Congreso.
La nueva etapa de rechazo a la propuesta oficial, por considerarla
privatizadora de la industria petrolera, incluye lograr que el debate
nacional sobre el tema, a iniciarse en el Senado el próximo 13 de
mayo, concluya con la negativa legislativa a aprobarla.
Por otra parte, se iniciará una información a la población, casa
por casa, de las razones que provocan el repudio de la proposición
actual de reforma, con una meta de 10 millones de familias visitadas
para agosto.
Esa labor la emprenderán brigadas constituidas por el movimiento,
cuyo número de integrantes se espera incrementar hasta 200 mil antes
de finalizar el próximo mes de junio.
Igualmente, habrá círculos de estudio para reflexionar sobre el
futuro de la industria petrolera, así como entrega de videos y
publicaciones a la población con toda la información necesaria.
López Obrador dijo a los manifestantes que, paralelamente, el FAP
seguirá batallando contra la reforma en el seno del Parlamento pues
ella constituye un atropello constitucional para entregar ese recurso
a empresas privadas nacionales y extranjeras.