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La llamada Zona Verde en Bagdad volvió a ser blanco de granadas de
morteros disparadas por la resistencia iraquí, en esta ocasión en
medio de una intensa tormenta de arena, confirmaron hoy fuentes
policiales.
Por lo menos una decena de proyectiles impactaron anoche el área,
donde se hallan las sedes diplomáticas de Estados Unidos y el Reino
Unido, y las dependencias más importantes del gobierno del primer
ministro Nuri al Maliki.
Aún se desconoce si el ataque causó muertos, heridos y daños
materiales, indicaron las fuentes.
La Zona Verde se ubica en el lado oeste del río Tigris y es el
lugar de más custodiado militarmente en este país árabe, sin embargo,
en las últimas jornadas fue blanco de una cifra significativa de
ataques con cohetes y granadas de mortero.
En Ciudad Sader, barrio en el noreste de Bagdad, las tropas de
ocupación estadounidenses dieron muerte a 38 supuestos integrantes del
Ejército del Mahdi, leal al clérigo musulmán chiíta Moqtada al Sader,
la mayoría en un ataque a un puesto de control.
"Los soldados estadounidenses abrieron fuego con un cañón de 120
milímetros de su carro Abrams M1A12 y con armas automáticas ( )" y
dieron muerte a 22 de los irregulares, mientras que el resto se
retiró.
En otro texto de la misma autoría se afirma que en seis combates
más las tropas de Estados Unidos causaron la muerte de 16 personas en
otras comunidades musulmanas chiítas, también en el noreste de la
capital.
La población de Ciudad Sader rechaza la presencia de las fuerzas
conjuntas estadounidenses-iraquíes que han asesinado a civiles en las
calles o bombardeando sus viviendas.
En este inicio de semana se reportó que dos atentados con
explosivos en Bagdad cobraron dos vidas y 16 heridos, y en Kazamiya,
al norte de esta capital, un ataque con morteros causó un muerto.