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Ecologistas alemanes realizaron hoy una singular protesta contra la
política gubernamental de apoyar el empleo de biocomustibles, al
apilonar panes frente a las sedes de la Unión Democristiana (CDU) y el
Partido Socialdemócrata (SPD).
Bajo el lema de Pan en lugar de biocarburantes, los manifestantes
rechazaron la posición del gobierno de coalición de la CDU y el SPD de
justificar el empleo de alimentos básicos para mover vehículos.
La canciller federal, Angela Merkel, defiende el subsidio de la
Unión Europea a los estados agrícolas, incluidos los dedicados a la
producción de biocombustibles, y niega que esa práctica esté entre las
causas principales del alza de los alimentos.
A partir de 100 kilogramos de trigo se produce casi igual número de
panes ó 40 litros de etanol, por lo cual un auto todoterreno
consumiría un pan cada dos kilómetros, consideró Ulrike Kallee,
experta en biomasa de la agrupación ecologista Greenpeace.
Tanto el Banco Mundial como el Fondo Monetario Internacional
reconocieron que el encarecimiento de los alimentos esta ligado al uso
de biocombustibles, destacó Kallee.
La experta calificó de poco cristiano el hecho de que los
habitantes de África, Asia o Latinoamérica carezcan de pan por culpa
de políticas gubernamentales en países como Alemania.
Repostar con biocombustibles significa más hambre y menos selva,
afirmó Kallee, quien opinó que a un mes de celebrarse en Bonn la
Conferencia Mundial sobre biodiversidad, el gobierno germano debe dar
una señal clara de que los agrocombustibles son el camino equivocado.
Para la especialista, se debe insistir en el empleo de autos de
bajo consumo o en la reducción del gasto energético.