A 27 muertos asciende hoy el
saldo de un atentado dinamitero contra un ómnibus urbano perpetrado
anoche por el grupo separatista Tigres para la Liberación de Eelam
Tamil (TLET) en un suburbio de esta capital.
La explosión destruyó todo el centro del vehículo, hirió además a
otros 40 pasajeros, entre ellos niños y jóvenes que regresaban a
casa del colegio, informó la policía.
De acuerdo con los partes oficiales, la bomba fue detonada cuando
el ómnibus reanudaba el recorrido luego de recoger pasajeros en una
parada en Piliyandala.
Este es el quinto atentado dinamitero contra el transporte
público en Sri Lanka desde mediados de enero, cuando el gobierno
abolió una tregua con los rebeldes separatistas e intensificó la
ofensiva por desalojarlos en la Provincia Norte.
Murieron al instante siete mujeres y 17 hombres, entre ellos un
monje budista, mientras los heridos fueron trasladados al Hospital
de Piliyandala y al Clínico Docente de Kalubowila, donde
posteriormente fallecieron otros tres, informó el servicio LankaNews.
La Sociedad para la Paz, Unidad y los Derechos Humanos en Sri
Lanka, con sede en Australia, condenó el atentado y llamó a todos
los países a cortar los canales de suministros al TLET.
Por su parte, el gobierno srilankés emitió una nota de condena en
la que resalta que hechos como este no socavará su determinación por
aniquilar a la insurgencia separatista en el norte tal como logró
hacer el pasado año en la Provincia Este.
El cruento atentado tuvo lugar luego de 48 horas de la jornada
más sangrienta en los combates entre tropas gubernamentales y los
militantes del TLET desde enero, en los que se reportaron 250
muertos y decenas de heridos entre los dos bandos en Muhamalai.
También ocurrió el mismo día en que el ejército srilankés
confirmó que tomó el control del Santuario de Madhu que había estado
en poder de los Tigres tamiles, y la Fuerza Aérea golpeó una base
insurgente en Kilinochchi.