Habilidades del trabajo comunitario distinguen al Guiñol de
Guantánamo, uno de los colectivos participantes en el Taller
Internacional de Teatro de Títeres 2008, que se celebra hasta este
domingo en la provincia de Matanzas.
Con cerca de 40 años de fundada, esa agrupación de las artes
escénicas del oriente cubano ha consolidado destrezas en el manejo
de títeres y marionetas, y en especial, en la exposición de sus
obras en espacios abiertos, para lograr el contacto con el
espectador.
Maribel López, directora del conjunto, explicó a la AIN que la
actuación en las comunidades es compromiso permanente de la
compañía, y que las puestas en escena están diseñadas para ese
contexto, el cual le ha merecido la gratitud del público y varios
reconocimientos nacionales.
La actriz subrayó que esa particularidad ha moldeado el sello
distintivo del grupo, cuyas presentaciones se caracterizan por el
colorido de los muñecos, la discreta escenografía, y la música en
vivo, acorde con la posibilidad de los actores para cantar y tocar
varios instrumentos.
El colectivo incursiona en propuestas para niños y adultos, y su
repertorio incluye obras de la dramaturgia nacional y
latinoamericana.
Es el Guiñol de Guantánamo el gestor y principal motor del evento
de teatro comunitario más importante del país: La Cruzada Teatral,
que anualmente recorre unos 400 kilómetros por las serranías
orientales para llevar el arte de las tablas a los habitantes del
lomerío.
A ese periplo se suman los aportes de Armando Morales, director
del Teatro Guiñol Nacional, defensor y asiduo participante del
proyecto, cuyo repertorio enriqueció con obras de Federico García
Lorca, con el principio del trabajo titiritero sin límites, para
públicos de todas las edades