Arrroyo Naranjo se convirtió en el segundo municipio de la capital
cubana que elimina sus 235 zonas de bajo voltaje, luego que un
contingente de linieros en apenas 10 días realizara acciones para
mejorar la calidad del servicio.
El ingeniero Inaudis Mora, director de la Organización Básica
Eléctrica (OBE) en Ciudad de La Habana, declaró a la prensa que ese
territorio es uno de los cinco insertados en el llamado pacto social.
Se trata de un compromiso moral de sus pobladores de cocinar con
electricidad y no con gas licuado, luego que se les distribuyera
nuevos módulos de cocción, junto a otros medios electrodomésticos,
explicó el funcionario.
Recordó que a finales de marzo último Boyeros fue el primero en
poner fin a sus 586 zonas de bajo voltaje, y esta semana las 24
brigadas destinadas a la tarea se hallan en El Cotorro, para después
beneficiar a los pobladores de San Miguel del Padrón y en junio a los
de Guanabacoa.
Queremos saludar la efeméride del 26 de Julio con la eliminación de
las dos mil 409 zonas con esos problemas de electricidad identificadas
en los municipios antes señalados, precisó Mora.
Abundó que el mencionado programa posibilitará además, una mejor
utilización de los módulos de cocción entregados a las familias, menos
daños de estos equipos y más ahorro de electricidad.
El director de la OBE en Ciudad de La Habana precisó que la
rehabilitación del servicio incluye poner fin a las llamadas
tendederas eléctricas, una ilegalidad o indisciplina consistente en el
robo de esa energía, al conectarse arbitrariamente alguna vivienda al
sistema electroenergético nacional.