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— El censo de población previsto para 2010 en Estados Unidos presenta
serios problemas que amenazan con dilatar su ejecución y la calidad
del trabajo, divulgó hoy el diario USA Today.
Según el periódico, la última dificultad surgió por la renuncia del
director adjunto del Buró del Censo, Preston Waite, quien abandonará
el cargo en mayo próximo.
Con Waite, suman al menos siete los funcionarios experimentados de
la agencia que en los últimos dos años decidieron abandonar sus
puestos, entre ellos Charles Kincannon, máximo jefe hasta 2008, señaló
la versión digital del influyente rotativo.
A principios de abril, el secretario norteamericano de Comercio,
Carlos Gutiérrez, descartó el empleo de computadoras portátiles para
transmitir la información del registro de ciudadanos, a partir de
dificultades con contratistas.
Este inconveniente supone un gasto adicional de tres mil millones
de dólares, además de obligar a los censistas a recurrir al método
tradicional de papel y bolígrafo, aseguró el USA Today.
Debemos estar preocupados por todos estos problemas, consideró
Kimball Brace, jefe del Election Data Service.
Por su parte, la congresista demócrata por Nueva York Carolyn
Maloney lamentó las afectaciones que todo esto pudiera provocar en los
resultados de la pesquisa.
Estados Unidos realizó su anterior censo nacional en 2000, el cual
reflejó una población de 281 millones de habitantes.