.—
El segundo comandante general de la Policía Nacional angolana,
comisario Paulo de Almeida, confirmó hoy la recuperación de casi
siete mil armas de fuego durante una campaña de desarme en curso.
La cruzada de desarme comenzó en marzo pasado y hasta la primera
quincena de abril, apuntó De Almeida, la población ha entregado en
forma voluntaria esa cantidad de armamento.
Sin precisar cifras, el alto oficial indicó que Huíla, Cunene,
Lunda Sur, Bengo, Luanda y Malanje son las provincias con mayor
participación en la campaña.
El jefe policial destacó el trabajo de sensibilización de
organizaciones civiles para convencer a los ciudadanos.
De Almeida aseguró que después de pasar por una selección de las
autoridades, serán destruidas las armas que no cumplan requisitos
para la policía o el ejército.
"No habrá registro alguno, ni penalización para las personas que
entreguen sus armas, acotó.
La Asamblea Nacional aprobó hace solo unas horas una resolución
sobre el desarme de ciudadanos en posesión ilegal de armas, a manera
de garantizar un ambiente de seguridad y de estabilidad política.
El gobierno angolano prepara condiciones para los comicios
legislativos de septiembre próximo durante los cuales aspira a que
la ciudadanía ejerza su derecho con toda tranquilidad.
En 1992, en las primeras elecciones multipartidistas angolanas,
uno de los grupos favoritos irrespetó el resultado de las urnas y
retomó el camino de la guerra que prolongó 10 años más el
martirologio nacional.