Venezuela, Chile, Nicaragua, Brasil y Cuba representan a las
naciones de Latinoamérica y su vasta cultura en el VIII Taller
Internacional de Teatro de Títeres que continúa en la ciudad de
Matanzas hasta el domingo.
El grupo EOS de la República Bolivariana de Venezuela ofrece la
pieza El día que llovieron sonrisas, bajo la dirección de Dulce
Uzcátegui, mientras que los chilenos Hermanos Olmos regalan El
abuelito Rolansueños, obra con la cual logran intercambio con el
público infantil.
Guachipilín, de Nicaragua, regala Las manchas de la luna, un
cuento tradicional de ese país, en una combinación de títeres de
varilla y actriz en escena, con mensajes que hablan de buenos
modales, valores morales, amor entre las personas y hacia la
naturaleza.
En la sala polivalente de la galería Pedro Esquerré, se muestra
Mamulengo, teatro de títeres popular de Brasil, exposición integrada
por fotos y muñecos de Izabela Brochado, doctora en teatro y
profesora de la Universidad de Brasilia.
Muñecos rústicos que representan la vida, amor, religión, muerte,
alegría y tristeza trasmitidos a través de generaciones durante más
de dos siglos por artistas ambulantes, constituyen hoy el Mamulengo,
en constante estado de transformación, sin renunciar a su historia.
Por Cuba participan colectivos de gran tradición en el arte
titiritero, entre ellos Papalote, anfitrión y promotor del evento,
conducido por René Fernández Santana, Premio Nacional de Teatro,
quien estrena Tres somos tres, basado en el cuento universal Los
Tres Cerditos.
Las Estaciones, con más de una década de fundada mantiene la
atención del público en este Taller donde participan renombrados
artistas del género, como el Alain Lecucq, especialista en el teatro
de papel y los italianos Frabizio Montecchi y Nicoletta Garioni, en
sombras.