Trabajadores sociales de la provincia de Las Tunas ayudaron a
ahorrar en los últimos meses 120 toneladas de combustible diesel y
gasolina, que se cotizan a altos precios en el mercado mundial.
Integrantes de ese programa de la Revolución y funcionarios del
Ministerio del Transporte en el territorio, 670 kilómetros al este de
La Habana, concluyeron un estudio en 19 empresas que permitió ajustar
el consumo energético a las necesidades reales de la producción y los
servicios.
Mediante la aplicación de las cartas tecnológicas, el correcto
empleo de las hojas de ruta y el aprovechamiento de la capacidad de
los vehículos, se demostró que para cumplir su objeto social, esas
entidades derrochaban gran cantidad de carburantes.
Las pesquisas se apoyaron en fidedignos datos aportados por el
Grupo Empresarial GEOCUBA acerca de la distancia entre los diferentes
puntos del territorio nacional, pues con frecuencia la información
registrada por los choferes no coincidía con el kilometraje verdadero.
El estudio se extendió a otras organizaciones estatales de Las
Tunas, que, como las demás provincias del archipiélago, aplican
alternativas para reordenar y hacer más eficiente el transporte de
carga.
Los trabajadores sociales de nuevo tipo surgieron en el año 2000
por iniciativa del máximo líder de la Revolución, Fidel Castro, suman
hoy más de 42 mil, y han brindado un decisivo apoyo al ahorro
energético en Cuba y otros países, sin desatender a los sectores
populares más vulnerables.
Tal contribución es muy importante para la Isla, víctima del
criminal
bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos
hace casi cinco décadas, y de los altos precios del petróleo en el
mercado internacional, que han llegado a la cifra récord de 115
dólares por barril.