Medidas orientadas a la vigilancia técnica y a la mitigación de
riesgos se refuerzan en los 11 embalses de la provincia de Santiago de
Cuba, a propósito de iniciarse en mayo el período lluvioso.
Esa labor de prevención se prioriza teniendo en cuenta que la
temporada húmeda asoma en condiciones favorables, pues las presas se
encuentran a un 94 por ciento de su capacidad.
Yulian Omar Rodríguez, especialista de la Dirección Provincial de
Recursos Hidráulicos, precisó a la AIN que se realizan inspecciones
periódicas para evaluar el estado de las obras y realizar los trabajos
necesarios a fin de prevenir inundaciones y otras afectaciones.
Al respecto se encaminan acciones para garantizar el buen estado de
los aliviaderos, las cortinas y obras de toma.
De las 11 presas existentes se encuentran vertiendo Gilbert y
Chalons -ambas fuentes de abasto de agua a la ciudad de Santiago de
Cuba- y La Majagua, en Songo-La Maya, mientras la Protesta de Baraguá,
en Mella, está al ciento por ciento de su nivel.
La de menor volumen embalsado es la de Joturo, también en La Maya,
pero acumula el 61 por ciento y con ello garantiza los ciclos de
entrega a la población.
Como expresión de un programa de voluntad hidráulica impulsado por
la Revolución, Cuba cuenta hoy con más de 240 embalses capaces de
almacenar nueve mil millones de metros cúbicos de agua, y se ejecutan
inversiones en función de mejorar la distribución y calidad del
líquido