BAYAMO.— José Luis Rodríguez, ministro cubano de Economía y
Planificación, destacó en esta ciudad la necesidad de elevar la
disciplina administrativa y perfeccionar los mecanismos de
planificación en pos de hacer más eficientes nuestras estructuras
empresariales, a propósito del actual ordenamiento de la economía
nacional.
Al intervenir en la evaluación de un recontro a entidades
granmenses, el también Vicepresidente del Consejo de Ministros
promovió reflexiones sobre la alta responsabilidad de los cuadros
administrativos en el cumplimiento y control de las prioridades
planteadas a nivel central para la ejecución de los presupuestos.
La nuestra —apuntó— es una economía planificada, en la cual todo
está normado; por tanto, las direcciones administrativas tienen que
conocer cada una de las disposiciones y acostumbrarse a trabajar con
ellas, pues el desconocimiento de la ley no libera de su cumplimiento.
El intercambio centró su atención en deficiencias en el sobregiro
de presupuestos, en la utilización de recursos en objetivos para los
cuales no han sido asignados, debilidades en el control interno, y
errores en el proceso de contratación y relaciones económicas entre
las empresas, incluidas la emisión de facturas sin calidad, lo cual
motiva las llevadas y traídas cuentas por cobrar y pagar fuera de
término, aunque erróneamente y no pocas veces estas se atribuyen a la
falta de financiamiento.
Gladys Bejerano, titular de Auditoría y Control, reiteró el
imperativo de elevar la disciplina administrativa en el punto donde
quedó claro que el cuadro centro de una empresa está obligado a
dominar en detalles en qué y cómo se emplean los recursos de todo
tipo.
El concepto del control —aclaró Rodríguez— va más allá de la
contabilidad; su esencia se revierte al final en un balance contable
para el cual se requieren especialistas bien preparados, pero lo
fundamental es usar bien cada recurso.