— La Corte Suprema de Justicia puso hoy fin a la moratoria de siete
meses sobre la pena de muerte en Estados Unidos al autorizar tres
condenas capitales, después de emitir un fallo sobre la inyección
letal.
El máximo órgano de justicia de la Unión rechazó las apelaciones de
Thomas Arthur, condenado a muerte en Alabama, Earl Wesley Berry en
Mississippi y Carlton Turner en Texas.
La sentencia de los tres estaba en suspenso desde que el Supremo
aceptó en septiembre una querella presentada por los abogados de dos
reclusos de Kentucky que consideraron inconstitucional la inyección
letal.
Esa institución ratificó la pasada semana el uso de ese
procedimiento.
El método estándar involucra la administración de tres químicos
separados: pentotal sódico, un anestésico para dejar inconsciente al
recluso.
Luego se emplea el bromuro de pancuronio, que paraliza todos los
músculos excepto el corazón; y luego cloruro de potasio, que detiene
ese órgano, lo cual causa la muerte.
Sin embargo, sus detractores basados en diversos estudios aseguran
que si la anestesia es poca los dos siguientes son extremadamente
dolorosas.
Desde septiembre último quedaron en suspenso en el país las
ejecuciones por ese sistema, debido a la decisión de la Corte de
analizarlo.
En la actualidad 35 de los 36 estados donde está autorizada la pena
máxima utilizan la inyección letal, a excepción de Nebraska, donde se
emplea la silla eléctrica.
Desde que se reimplantó la pena de muerte en Estados Unidos en
1977, se han ejecutado a mil 99 personas.