. — El presidente boliviano,
Evo Morales, dijo hoy aquí que para salvar el planeta hay que
erradicar el modelo capitalista y lograr que el Norte pague su deuda
ecológica.
Este fue el primero de 10 puntos presentados por el mandatario en
la inauguración del VII Foro Indígena de la ONU, en un largo
discurso aclamado por los asistentes a este encuentro anual.
En segunda posición, Morales señaló el concepto de denunciar la
guerra, la cual dijo trae ganancias para los imperios, las
transnacionales y un grupo de familias, pero no a los pueblos.
Al respecto apuntó que los millones y millones de dólares
destinados a las guerras deberían ser invertidos en la tierra,
herida por el maltrato y la sobreexplotación.
Otros aspectos abordados por Morales fueron la importancia de
alcanzar relaciones de coexistencia y no de sometimiento entre los
países, y asegurar que el agua sea un derecho humano y de todos los
seres vivientes.
El presidente indígena denunció la tendencia a privatizar ese
recurso vital para la vida y propuso realizar una convención
internacional que debata tan importante tema.
El desarrollo de energía limpia para solucionar la crisis
energética, como la geotérmica, la solar y la eólica, fue presentada
por Morales, quien condenó enérgicamente el uso de las tierras para
producir biocombustibles.
El jefe de Estado boliviano dijo no comprender cómo algunos
gobiernos reservan terrenos para mantener automóviles de lujo y no
para sostener a los seres humanos. Es como usar la tierra para
chatarra y no para la humanidad, subrayó.
Propuso promover debates con los gobiernos y crear conciencia
para que la tierra beneficie a los seres humanos y no sea usada para
producir combustibles.
Precisó que la producción de alimentos para crear biocombustibles
crea problemas en algunas regiones del mundo, donde se reservan
tierras para ese fin.
Se refirió a pronunciamientos en ese sentido del Banco Mundial y
el Fondo Monetario Internacional y expresó que, por primera vez,
coincide con ambos organismos.
Particular énfasis dedicó el mandatario a la importancia de que
se respete la tierra, que se entienda que es nuestra madre y no una
mercancía, dijo.
Si salvamos al planeta salvaremos a la vida y a la humanidad,
subrayó.
También opinó que servicios básicos como agua, luz, educación,
salud, comunicación y transporte deben ser considerados derechos
humanos que, por tanto, no pueden ser privados, sino del servicio
público.
Pidió en otro de sus puntos acabar con el consumismo, el derroche
y el lujo, y apuntó que mientras millones de personas mueren cada
año por hambre, en otras partes del mundo se dedican millones de
dólares a combatir la obesidad.
Por último, llamó a promover la diversidad en estados
plurinacionales donde los derechos sean iguales para todos, y
alcanzar una mejor vida, no vivir mejor a costa de otros.
O seguimos por la vida del capitalismo y la muerte, o por el del
indígena de armonía con la madre tierra y la vida, concluyó.