— La administración del presidente estadounidense, George W. Bush,
enfrenta hoy un juicio en San Francisco por desatender a veteranos de
guerra con problemas mentales.
Organizaciones defensoras de los ex militares acusaron al
Departamento de Asuntos de Veteranos (VA), por su insuficiente gestión
a la hora de tratar los padecimientos psiquiátricos, sobre todo el
estrés postraumático, reportados en esas personas.
El fracaso se demuestra por la cantidad de suicidios existente
entre los antiguos miembros de las fuerzas armadas norteñas, asegura
un documento elaborado por las agrupaciones.
Según datos oficiales, alrededor de 18 veteranos se quitan la vida
cada día, y apenas cinco se hallan bajo tratamiento cuando adoptan
semejante decisión.
Todo parece indicar que el VA no hace lo necesario para abordar
este fenómeno, aseguró el abogado Gordon Erspamer, representante de
los demandantes.
De acuerdo con el diario La Opinión, la petición colectiva fue
establecida en julio del año pasado ante el juez federal Samuel Conti,
un veterano de la Segunda Guerra Mundial, a quien pidieron reformar de
manera drástica el sistema de atención a tales casos.
Pretendemos que el VA trate a los pacientes con respecto, señaló
Bob Handy, director de Veteranos Unidos por la Verdad, una de las
agrupaciones impulsoras del pleito.
Por su parte, juristas del gobierno alegaron que la dependencia
dedica crecientes recursos a la salud mental de los ex participantes
en las ocupaciones de Iraq y Afganistán.
Un estudio divulgado la semana pasada por la Corporación RAND cifró
en alrededor de 300 mil la cantidad de veteranos afectados por
depresión o estrés postraumático, luego de prestar servicio en dichas
contiendas bélicas.
Estados Unidos mantiene unos 190 mil efectivos en los territorios
afgano e iraquí, donde admite la pérdida de más de cuatro mil 400
efectivos.