Humberto Solás, eterno enamorado de Gibara y su magia encantadora
de ciudad perdida en el tiempo, opina que el Festival mueve ya a miles
de artistas y creadores de cine y otras artes de todo el orbe, a
expresarse y mostrar el talento que los define.
"Creo que esta sexta edición es buen ejemplo de cómo las utopías
pueden convertirse en realidad", afirmó Abel Prieto, miembro del Buró
Político del Partido y ministro de Cultura al opinar sobre el evento.
"La filosofía de este Festival es hacer cine con bajos presupuestos,
muy ajeno a los requerimientos de los grandes consorcios
cinematográficos y el mercado, algo que tiene mucho que ver con
nuestra política cultural".
El titular de Cultura se refirió además, a las sesiones del recién
finalizado congreso de la Unión Nacional de Escritores y Artistas de
Cuba (UNEAC), donde se aprobó la creación de una nueva institución
para el fomento del cine nacional, y que debe priorizar proyectos como
estos.
El Festival otorgó ayer los esperados galardones. La tregua,
de Rosario Teresa Boyer (Brasil) resultó laureada como Mejor Guión; en
tanto Outlander, de Dominic Lees (Gran Bretaña) se alzó con los
premios al Largometraje de Ficción y de la Prensa Extranjera.
Nevando voy, de Candelara Figueiras (España) y Los dioses rotos
de Ernesto Daranas (Cuba), merecieron el Premio Maqueta, uno de los
más importantes que se otorga en la cita.
La casa, de Asif Rustamov, de Azerbaiyán, obtuvo la corona al
Cortometraje de Ficción; y Personal belongings, del cubano
Alejandro Brugués ganó el Premio Especial del Jurado.
Como Mejor Documental fue reconocido el material Under the
Ahmadabad sky, de la italiana Francesca Liznola.
El premio Videoarte fue para la cinta Cirugía, del español
Alberto González; y el galardón de TeleSur fue para las propuestas
La ciudad de los fotógrafos, de Sebastián Moreno, de Chile, y
Decíle a Mario que no vuelva, del uruguayo Mario Handler.