Todas las escuelas urbanas y las secundarias básicas rurales de la
provincia de Las Tunas cuentan ya con instructores de arte, que ayudan
al mejor funcionamiento de los planteles y al desarrollo comunitario.
Integrados en la Brigada que lleva el nombre del Héroe Nacional de
Cuba José Martí, esos jóvenes enseñan danza, artes plásticas, música y
teatro en unos 350 colegios, donde organizan talleres de apreciación y
creación con los alumnos, maestros y vecinos, en los cuales inculcan
valores humanos.
Jésica Castellano, quien trabaja en la escuela primaria Rubén
Bravo, de Las Tunas a 670 kilómetros al este de La Habana, dijo a la
prensa sentirse satisfecha porque con sus clases y coreografías ha
motivado a los niños y logrado en ellos un superior sentido de
responsabilidad y disciplina.
Afirmó que también la hace muy feliz poder coadyuvar al rescate y
promoción de la música y los bailes tradicionales cubanos, máxime en
estos momentos, cuando en el mundo entero el panorama cultural está
marcado por el consumismo, la banalidad y el sinsentido.
Funcionarios del Centro Provincial de Casas de Cultura reconocieron
la valiosa contribución de los integrantes de la Brigada José Martí a
la promoción del arte y la literatura hasta en las localidades más
alejadas de las cabeceras de los ocho municipios tuneros.
Creado en el año 2000, el Programa de Formación de Instructores de
Arte cuenta ya en Cuba con 13 mil graduados, que junto a otros
promotores tienen la misión de contribuir a mejorar la calidad de vida
de la ciudadanía, a partir de la elevación de su cultura general e
integral.