Secretos en la basura, tal podría ser el titular de una noticia
increíblemente cierta. La televisora FOX News se ha hecho eco del
singular hallazgo de un vagabundo o homeless en Estados Unidos,
quien al hurgar en latones de desperdicios se topó con 150 páginas de
la Freedom Tower o Torre de la Libertad, que se erigirá sobre las
cenizas del World Trade Center (WTC), cuyas torres gemelas fueron
derribadas durante los atentados terroristas del 11 de septiembre del
2001.
El descubrimiento, reproducido de inmediato por diferentes agencias
cablegráficas, sobrepasa los límites del asombro al relatar el hecho.
¿Cómo es posible que en medio de una creciente paranoia antiterrorista
sean encontrados en los contenedores del desecho dos copias de un
material a todas luces "explosivo"? ¿Cómo se explica que en Estados
Unidos, la superpotencia, donde se emplean millones de dólares en
sistemas para vigilar a sus ciudadanos pueda desaparecer como "por
arte de magia" e ir directo al basurero un documento confidencial tan
importante?
"Estamos ante una seria brecha en materia de seguridad", admitió la
Autoridad Portuaria neoyorquina, agencia propietaria de los derechos
para desarrollar el lugar donde estuvo el WTC y agregó además que
habrá que aplicar medidas disciplinarias severas.
El suceso nos pone a pensar sobre el significado de esa "brecha en
materia de seguridad". En el 2001 se le atribuyó a Osama Bin Laden la
autoría de lo ocurrido en Nueva York y a la caza de él se desataron
las guerras en Afganistán e Iraq. ¿Qué podría pasar mañana si las
"intimidades" de la Freedom Tower no las hubiese hallado el joven Mike
Fleming?
Para Fleming, el vagabundo (integrante de la otra triste y real
cara de la sociedad norteamericana), entregar al diario The New York
Post los planos y esquemas, los cuales están fechados el 5 de octubre
del 2007, que contienen el rótulo visiblemente legible de
Confidencial, era impedir que continuara a la deriva un descubrimiento
top secret.
Los papeles, metidos en un cajoncito del Soho contienen detalles
técnicos de los distintos pisos de la torre, ascensores, sistema
eléctrico, de ventilación, las columnas de apoyo y las características
de los materiales utilizados.
Vaya, "menos mal que Osama no estaba paseando por Soho ayer",
apareció en The New York Post. (Deisy Francis Mexidor)