La mayoría de los encuestados negaron la existencia de progresos
significativos en el panorama militar, político y social del país
árabe, a pesar del refuerzo de 30 000 soldados norteños enviados el
año pasado hacia la contienda.
En sintonía con esa apreciación, solicitaron el regreso a casa de
los efectivos desplegados en la nación del Golfo Pérsico, donde el
Pentágono admite la pérdida de más de 4 000 uniformados.
Al mismo tiempo, descartaron que el éxito en la lucha contra el
terrorismo dependa directamente de la victoria de EE.UU. en el
conflicto.
Tales criterios muestran un rechazo sin precedentes a los
argumentos esgrimidos por el presidente George W. Bush, en lo
relacionado con la guerra desatada en marzo del 2003, señala el
rotativo.
Según el estudio, realizado en coordinación con la televisora ABC
News, creció en un 13% la cantidad de norteamericanos con opiniones
negativas sobre la economía, al comparar los datos con la indagación
de hace dos meses.
Al mismo tiempo se conoció desde Bagdad, capital de Iraq, que un
ataque con explosivos ejecutado por la resistencia iraquí causó la
muerte de un soldado estadounidense y colocó en 4 039 la cifra de esas
bajas desde marzo del 2003, cuando Washington desató la guerra.
(PL)