Un experto de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI)
afirmó en esta capital que en Cuba es activo el aprovechamiento de sus
invenciones reconocidas en el nivel internacional.
Alejandro Roca Campañá, director de la Oficina de Asistencia
Técnica de la OMPI para América Latina y El Caribe, comentó a la AIN
que las iniciativas cubanas están aplicadas en la industria y
representan productos y servicios a disposición de la sociedad.
Indicó que el gobierno de la Isla ha mantenido una tradición cada
dos o tres años de proponer alguna invención sobresaliente a esa
organización, que tiene en cuenta toda la información que ofrece la
Oficina Cubana de la Propiedad Industrial (OCPI) y luego efectúa las
comprobaciones pertinentes.
La primera Medalla de Oro de la citada agrupación correspondió en
diciembre de 1989 a Concepción Campa y colectivo de autores de la
vacuna contra la meningitis, del Instituto Finlay, única efectiva en
el mundo hasta el momento.
Rosa Mas y coautores recibieron la segunda por el desarrollo del
PPG, un medicamento de múltiples usos. Después se la otorgaron a Nilo
Castañeda, del Centro de Bioactivos Químicos de la Universidad Central
de Las Villas, quien, junto a un grupo logró un Biocida a partir de un
derivado de la caña de azúcar.
Dos más fueron concedidas a Cristina Mateo de Acosta del Río, del
Centro de Inmunología Molecular, y a Pastor Ponce Ceballo, del Centro
Nacional de Sanidad Agropecuaria, como reconocimiento a sendas
invenciones relevantes.
Un estímulo similar obtuvieron en 2006 Vicente Vérez Bencomo, del
Centro de Estudios de Antígenos Sintéticos de la Facultad de Química
de la Universidad de La Habana, y René Roy, de la Universidad de
Ottawa, quienes comparten la autoría de la invención de una vacuna
contra el Haemophilus Influenzae, Tipo B.
La dos últimas las alcanzaron en abril de 2007 especialistas de los
Centros Nacionales de Investigaciones Científicas y de Sanidad
Agropecuaria, respectivamente, con sus invenciones del Equipo y método
para el diagnóstico rápido microbiológico (DIRAMIC), y el Surfactante
pulmonar porcino (SURFACEN).