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Fuertes protestas provocaron en México las declaraciones del
presidente colombiano, Alvaro Uribe, quien acusó de terroristas y
narcotraficantes a los mexicanos muertos en el bombardeo realizado
contra territorio ecuatoriano el 1 de marzo.
Además de la respuesta del mandatario mexicano, Felipe Calderón,
quien pidió no prejuzgar a los fallecidos, la comunidad universitaria,
organizaciones no gubernamentales, familiares de las víctimas y la
sobreviviente Lucía Morett condenaron los pronunciamientos de Uribe.
La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) calificó de
torpes y falaces esas declaraciones, además de acusarlo de faltar a la
verdad y violentar los principios fundamentales del derecho.
Esas expresiones sin fundamento atentan contra la dignidad de los
mexicanos afectados al tiempo que lastiman a la Universidad Nacional y
al conjunto de la sociedad mexicana, añadió.
La UNAM apuntó que los señalamientos de Uribe carecen del mínimo
sentido de solidaridad, están llenos de rencor y en ellos no existe
pudor alguno por un bombardeo merecedor de la condena internacional.
Finalmente, exigió al presidente colombiano respeto a la memoria de
los estudiantes mexicanos muertos en Ecuador, condenó las amenazas
implícitas en sus aseveraciones y rechazó sus generalizaciones sobre
los universitarios.
Entrevistada por la televisión local en Nicaragua, donde ahora se
encuentra, Morett rechazó lo expresado por Uribe y relató que las
tropas colombianas remataron a los heridos tras el bombardeo.
Morett calificó de absurdo que, en el propio territorio mexicano,
Uribe se haya permitido ofender la memoria de los estudiantes muertos.
Por su parte, Marcelo Franco, padre de uno de los estudiantes
caídos en el bombardeo, acusó a Uribe de paramilitar que gasta
millones de dólares para confundir a la opinión pública.
Franco había viajado a Cancún, sede de las sesiones del Foro
Económico Mundial a las cuales asistió Uribe, para protestar por su
presencia en territorio mexicano y acusarlo de asesinato.
Paralelamente, un grupo de organizaciones mexicanas defensoras de
los derechos humanos dijeron que Uribe desconoció la legislación
internacional al adelantar juicios sobre los estudiantes muertos sin
culminar una investigación previa.
Recordaron que Colombia es firmante de acuerdos internacionales en
la materia y señalaron que Uribe debe responder por su violación.