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El Tribunal Supremo de la ciudad de Nagoya consideró hoy
anticonstitucional el envío de Fuerzas de Autodefensa de Japón a Iraq,
en la primera sentencia judicial dictada en el país en relación al
tema.
La misión de esas tropas en el país árabe está en contra de la
Constitución pacifista nipona vigente desde finales de la Segunda
Guerra Mundial, señaló el juez Kunio Aoyama, al hacer referencia al
artículo nueve de la Carta Magna.
Según lo estipulado en ese apartado, el pueblo japonés renuncia
para siempre a la guerra como un derecho soberano y a emplear el uso
de la fuerza como medio para resolver conflictos bélicos
internacionales.
El magistrado destacó en ese sentido que las fuerzas de Autodefensa
niponas apoyan a otros países en la guerra contra Iraq, por lo que se
puede considerar que el propio archipiélago está haciendo uso de la
fuerza.
La sentencia dictada por el Tribunal de Nagoya responde así a una
demanda de un grupo de ciudadanos que denunció el envío de tropas
japonesas a Iraq con el objetivo de suspender esa misión en 2004.
Bajo el mandato del primer ministro Junichiro Koizumi (2001-2006),
Japón aprobó el envío de fuerzas al extranjero tras varias reformas a
la Carta Magna por primera vez desde la Segunda Guerra Mundial.
Los sucesivos jefes de gobiernos han seguido sus pasos.
Aunque las Fuerzas de Autodefensa japonesas de infantería
abandonaron el sur de Iraq en el verano de 2006, las tropas aéreas
realizan operaciones de transporte entre Iraq y Kuwait.
Como Fuerzas de Autodefensa de Japón se conoce a uno de los
ejércitos más modernos del mundo y que cada año destina para su
mantenimiento uno de los presupuestos más cuantiosos del orbe.