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El papa Benedicto XVI llamó hoy a los fieles en Estados Unidos a la
reconciliación con la Iglesia, tras reconocer que en la sociedad
norteamericana se aprecian signos de polarización.
Durante una misa celebrada en el estadio de béisbol "Nationals Park",
en esta capital, el Sumo Pontífice hizo alusión a los escándalos de
abuso sexual en los que ha estado inmersa la iglesia en este país.
"Ninguna palabra mía podrá describir el dolor y el daño producido
por dicho abuso", afirmó el Papa ante unas 45 mil personas. Benedicto
XVI dijo ver indicios claros de un rompimiento perturbador de las
bases mismas de la sociedad, signos de polarización, sufrimientos,
pecados morales y ruptura de las relaciones sociales.
"Hay muchos que asumen actitudes contrarias a la verdad del
Evangelio", subrayó el Obispo de Roma en su homilía.
Según reportes de la iglesia, unos cuatro mil sacerdotes han estado
inmersos en casos de abuso sexual y como resultado de los escándalos
cinco diócesis quedaron en quiebra, al tener que pagar en
indemnizaciones dos mil 400 millones de dólares.
El Santo Padre recordó que quienes primero llegaron a esta parte de
Norteamérica lo hicieron con la esperanza de encontrar libertad y
oportunidades, sin embargo esos anhelos no se han hecho realidad para
todos los habitantes de esta tierra.
"Algunos están agobiados por la injusticia, el peso que llevaron
los pueblos indígenas, los que llegaron de África", indicó.
El Sumo Pontífice instó a los jóvenes a discernir cuál es el camino
a seguir para encontrar la libertad y la senda del compromiso con la
justicia y la paz.
Esta es la primera de las dos misas que celebrará Benedicto XVI en
su viaje pastoral a Estados Unidos, el cual se extenderá hasta el
domingo.
Durante esa jornada, el Papa hablará ante 55 mil personas en el
estadio de los Yankees en Nueva York, donde concluirá la primera
visita del prelado a suelo norteamericano desde que fue elegido hace
tres años.
Benedicto XVI llegó el martes a Estados Unidos y fue recibido en el
aeropuerto por el presidente George W. Bush. Se trata de la primera
ocasión que el mandatario tiene ese gesto ante un visitante en sus más
de siete años de gobierno.
En su visita la víspera a la Casa Blanca, el Papa llamó a Bush a
emplear "la diplomacia paciente para resolver los conflictos" y abogó
por convertir a la ONU en la voz de los pueblos del mundo.