Del politécnico y otras encrucijadas

En la calidad de la Enseñanza Técnica y Profesional inciden factores objetivos y subjetivos, y la labor de ministerios, organismos e instituciones. Por ello Granma abordará en varios trabajos su situación actual

Leticia Martínez Hernández

En los últimos tiempos la Enseñanza Técnica y Profesional ha estado en la mira, crítica o complaciente, de especialistas, educadores, medios de prensa y el pueblo en general. El deterioro constructivo de los politécnicos, el envejecimiento de la base material de estudio, la insuficiente preparación de los alumnos, y la falta de cobertura e idoneidad de los docentes están entre los principales problemas que agobian a cada una de sus especialidades.

Poner en práctica lo aprendido en clases motiva al estudiante.

La estrechez económica del periodo especial, el bloqueo impuesto a Cuba, y el mucho más peligroso bloqueo mental asestaron un fuerte golpe a la necesaria formación de técnicos. Al margen de los consabidos problemas económicos, la actual situación de la enseñanza técnica y profesional pasa, también, por la subvaloración de sus potencialidades en la recuperación económica del país, lo que sumió en el abandono a muchas de sus especialidades y potenció otras.

Para Alexander Manso, director de la Enseñanza Técnica y Profesional del Ministerio de Educación (MINED), el politécnico trastocó su principal objetivo en función de que los muchachos no anduvieran en las calles. Se ingresó sin atender a la demanda de ningún organismo, se mantuvieron las capacidades y se matriculó en cualquier especialidad sin que eso respondiera a la necesidad económica real del territorio.

Foto:ARNALDO SANTOSEl Politécnico Hermanos Gómez cuenta con equipados talleres, aunque con añeja tecnología.

Ahora cuando se hace evidente la falta de constructores, contadores, transportistas o agrónomos urge la revitalización y reorganización de esta importante enseñanza.

Tela por donde cortar

Claudia María siempre quiso ser periodista, pero ante la imposibilidad de entrar al Instituto Preuniversitario Vocacional de Ciencias Exactas Vladimir I. Lenin, optó por matricular en el Politécnico de Informática Pablo de la Torriente Brau, ubicado en Playa. Con Eduardo Gabriel sucedió parecido, aunque ahora cursa el segundo año de la especialidad técnica conserva su sueño de ser historiador, como no quería becarse decidió entonces alcanzar el doce grado a través del politécnico.

Laboratorio del Politécnico de Informática Pablo de la Torriente Brau, ubicado en Playa.

Más de 207 000 jóvenes, lo que representa el 40% del estudiantado que culmina la secundaria, forman parte de la matrícula de los 314 politécnicos diseminados por las provincias. Algunos de ellos, evitando los preuniversitarios en el campo, matriculan en la enseñanza técnica sin tener una motivación por el estudio. Solo en Ciudad de La Habana con 34 000 capacidades, sus aulas acogen alrededor de 50 000.

Y aunque se hace imprescindible la graduación de técnicos el proceso de captación tiene que ir aparejado a la vocación del estudiante y a la necesidad del país. Aunque para muchos otros alumnos, como Giraldo Menéndez, presidente de la FEEM del Politécnico Hermanos Gómez, quien encontró en la especialidad de Refrigeración su realización profesional, son distintas las preocupaciones.

En nuestra escuela lo que más nos afecta es su estado constructivo, explica Giraldo. En ocasiones estamos en clases, empieza a llover y tenemos que salir pues en las aulas no hay ventanas. Cada tarde llevamos los televisores hacia un local seguro y bien temprano en la mañana los cargamos nuevamente hacia las aulas. Todo esto interrumpe los horarios y causa distracción durante la clase.

Según Alexander Manso la situación constructiva de los politécnicos es crítica exceptuando los de Informática. Hemos comenzado las transformaciones de la educación sin las reparaciones necesarias. Solo en Ciudad de La Habana se ha instalado un televisor y un video en cada aula. Y la media nacional de la correlación entre estudiantes y computadoras es de 1 a 75.

Daysi Grandales, directora del Hermanos Gómez, comenta que el deterioro de la escuela afecta el proceso de aprendizaje de los muchachos. Actualmente tenemos 12 aulas clausuradas, aunque 5 de ellas serán reparadas para el próximo curso con ayuda del Ministerio de la Industria Básica, para comenzar a preparar especialistas en grupos electrógenos, a partir de la prioridad que hoy tiene el país.

La relación entre los ministerios y empresas con los politécnicos también ha sido durante años un nudo gordiano, a pesar de la existencia de una Carta Circular del Comité Ejecutivo del Consejo de Ministros que norma sus responsabilidades en la entrega de base material de estudio, el aporte de especialistas, la superación de los maestros y la atención al estudiante durante el periodo de prácticas. La realidad descubre el desentendimiento, en repetidas ocasiones, de las empresas hacia los centros escolares, las que, paradójicamente, luego se quejan de la preparación del educando cuando este llega a ejercer las prácticas en sus talleres y locales.

Tenemos que lograr que los organismos se den cuentan de que el politécnico puede ser su centro de capacitación, donde vayan sus mejores especialistas a impartir clases. Hoy el 60 % de nuestros docentes son estudiantes en formación que no tienen experiencia técnica, por eso resulta imprescindible que las empresas ayuden también en su superación. Además debe ser una prioridad la entrega de herramientas, utensilios e insumos para que los estudiantes toquen con sus manos lo que será luego su contenido de trabajo, y hoy esa colaboración es muy poca, explica Manso.

Juan Rafael Méndez, profesor del politécnico Villena Revolución, considera que a veces no se selecciona a la persona más idónea para ejercer como tutor del alumno durante el periodo de prácticas, algunos los ven como un estorbo en su trabajo y se desentienden de ellos.

Cada uno de estos problemas incide de manera negativa en la formación del estudiante de la enseñanza técnica. La desmotivación inicial, unida a la falta de recursos y la desatención, provocan deficiencias en el aprendizaje, indiferencia hacia el estudio, indisciplinas en las aulas y fuera de ella, incumplimiento de horarios, mal uso del uniforme, y dificultades en la retención. Solo en los últimos cuatro años dejaron de graduarse alrededor de 11 000 estudiantes.

Soluciones en la agenda

En este curso el país graduará a más de 50 000 nuevos técnicos, fuerza de trabajo indispensable para la recuperación económica del país. A pesar de la cadena de problemas que hoy agobian a la Enseñanza Técnica y Profesional, sus maestros y directivos no se quedan de manos cruzadas. Iniciativas locales, que van desde la preparación de conferencias sobre la tecnología de los refrigeradores Haier, en el politécnico Hermanos Gómez, hasta la construcción de una casa de tabaco tapado en el Villena Revolución, demuestran el ánimo que resurge en las aulas, talleres y parcelas.

Varios acuerdos propuestos por el MINED y aprobados por el Consejo de Ministros para revitalizar la enseñanza técnica motivan los nuevos aires. La evidente recuperación de la Isla toca también las puertas de los politécnicos. Ministerios y Consejos de la Administración Provinciales del Poder Popular toman cartas en el asunto.

En la agenda sobresalen la estricta planificación por especialidades, provincias y municipios de los ingresos en función de la demanda de las diferentes ramas de la producción y los servicios; el aseguramiento de la base material de estudio básica; el control del proceso de ubicación laboral de los graduados y el adiestramiento laboral.

No quedan fuera tampoco la garantía de las matrículas de acuerdo con el plan de ingreso aprobado; la elaboración de un programa de reparación y mantenimiento constructivo; y la estimulación salarial a los especialistas de la producción incorporados a la docencia y a los tutores.

En la convocatoria a la urgente productividad y eficiencia toca un importante rol a los bachilleres técnicos, de ahí la prioridad en la revitalización de todas sus especialidades. El primer paso está dado, toca ahora continuar el camino ya empezado. A trabajar, entonces, también desde las aulas, talleres y terrenos de nuestros politécnicos.

 

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