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El Parlamento indio fue hoy escenario, fuera y dentro de sus gruesas
paredes, de protestas por diputados tanto de izquierda como de derecha
contra el alza inflacionaria y en demanda de más medidas para
contenerla.
El gobierno de la Alianza Unida por el Progreso (UPA), que lidera
el Partido del Congreso, fue blanco de un fuego graneado de críticas
contra su incapacidad, según los legisladores, para controlar los
precios que han registrado el incremento más alto en 41 meses.
Primero, los diputados del Frente de Izquierda escenificaron una
marcha desde la avenida Samsad hasta entrar al recinto, donde entonces
sus colegas de las agrupaciones derechistas Bharatiya Janata y
Samajwadi interrumpieron la sesión y obligaron a su cancelación.
Los legisladores exigieron más medidas de las ya proclamadas por el
gobierno el 1 de abril, así como acción firme contra los acaparadores
de productos esenciales.
En la última semana la inflación en la India subió a 7,41 por
ciento, el nivel más alto desde mediados de 2004. Entre otras medidas
el gobierno suspendió los aranceles a la importación de varios
alimentos y prohibió la exportación de variedades de arroz no
aromático.
El ministro de Finanzas, P. Chidambaram, indicó a la prensa que el
gobierno considera acometer nuevas acciones, que serán estudiadas
cuando se reúna próximamente el Comité sobre Precios del Gabinete.
Chidambaram conversó con los periodistas luego de sostener una
reunión con el primer ministro, Manmohan Singh, quien recientemente
expresó preocupación por el alza inflacionaria y el efecto negativo
que puede provocar contra el desarrollo económico.
Por otro lado, el titular de Comercio, Kamal Nath, quien hoy firmó
aquí varios acuerdos de cooperación con Egipto, urgió a los gobiernos
estatales a combatir con fuerza a los acaparadores.
Nath acusó a estos mercaderes de inescrupulosos y de ser
responsables de crear carestías artificiales de productos básicos y
generar expectativas inflacionarias.