Escribo estas breves líneas sobre todo pensando en los niños, y
entre ellos los peloteros del futuro que protagonizarán nuestras
Series Nacionales y nos representarán en los Mundiales y en los
Juegos Olímpicos, adonde seguramente volverá el béisbol.
¿Y qué están viendo los chicos en los estadios y en la televisión
en estas semanas, y en estos días de momentos cumbres del principal
pasatiempo nacional, además de buenas jugadas?
Un pitcher que corre hacia tercera lanzándole improperios al
árbitro disgustado por lo que consideró, injustamente, fue un out
rival.
Bateadores que hacen mil gestos y mil muecas, y hasta lanzan sus
bates contra la tierra, molestos por el strike cantado.
Managers que a título personal o arrastrando a todo el pelotón se
roban el show de la violencia verbal contra los encargados de
impartir justicia.
Pero, ¿no se estarán mostrando demasiado tolerantes los umpires?
Queremos que nuestro deporte nacional regrese al programa
olímpico, pero para ayudarlo necesitamos que no se pierda tanto
tiempo en "majaderías", en una disciplina de por sí exigida de ser
más dinámica en su duración.
Es un llamado no al público, sino a los protagonistas.
Los niños que están mirando la "tele" intentando imitar a sus
ídolos, son una esponja. Por eso, aunque parezca nota de un
periódico viejo, estas líneas, con todo y las loas al espectáculo
escuchadas en estos días.