Los restos mortales de Walterio Carbonell (Jiguaní, 18/11/1920–La
Habana, 13/4/2008) recibieron sepultura ayer en el Cementerio de
Colón, de esta capital, adonde acudieron a despedir al insigne
intelectual, junto a sus familiares, personalidades de la cultura y
trabajadores de la Biblioteca Nacional José Martí, institución en la
que laboró por largos años.
Entre las ofrendas florales que acompañaron al cortejo estaban las
del compañero Fidel, con quien Walterio cultivó una entrañable amistad
desde la época en que ambos estudiaban en la Universidad de La Habana,
y de Raúl Castro, Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros.
Al despedir el duelo, el sociólogo Esteban Morales destacó la rica
trayectoria intelectual de Carbonell y la significación de su ensayo
Cómo surgió la cultura nacional, el cual debe servir de pauta
para la reflexión por parte de los científicos sociales cubanos.
Asistieron al sepelio Eliades Acosta, jefe del Departamento de
Cultura del Comité Central del Partido; y los viceministros de
Cultura, Rafael Bernal y Fernando Rojas. (P. de la H.)