AGUADA DE PASAJEROS.— La planta de dióxido de carbono (CO2) que
se monta aquí, —ya en su fase de terminación— con capacidad para 20
toneladas diarias, cubrirá parte de una demanda nacional no
satisfecha.
En su producción utilizará el residual gaseoso procedente de la
destilería cercana al central Antonio Sánchez, que antes se escapaba
a la atmósfera y ahora tendrá un uso económico y social.
Los residuales líquidos que salen de la propia destilería, lejos
de contaminar el medio ambiente, son utilizados en beneficio de las
plantaciones cañeras. A su vez la parte sólida se emplea como
alimento animal.
El 45% de los componentes de la planta fue recuperado en la
ronera de Cárdenas y sometido a no pocas mejoras y modificaciones
tecnológicas a pie de obra.
Hubo que laborar intensamente en adaptarlos a las necesidades y
exigencias de este proyecto, pero el objetivo se cumplió y la
instalación quedó como nueva, dijo Odlanier Rico Ramírez, director
de la Empresa Azucarera que produce, además, torula, ron e hielo.
Los especialistas apuntan que, a diferencia de lo que muchos
creen, el proceso del CO2 no es nada fácil. Exige, ante todo, mucho
rigor y disciplina en la operación para asegurar el máximo de pureza
en lo que se entregue.
Entre los múltiples usos de este gas comercial, tras ser
purificado, se encuentran las producciones de refrescos y otras
bebidas, así como en unidades de Salud Pública.
El programa inversionista, tuvo su mayor peso en el Grupo
Empresarial de Construcciones Azucareras (GECA) y entidades
especializadas del propio Ministerio del Azúcar y de la Industria
Alimenticia.
La planta demandó decenas de soluciones locales y la
incorporación de recursos, algunos importados, que no tuvieron
solución pese al esfuerzo de los innovadores y la búsqueda de esos
insumos en el país.
En el batey del Antonio Sánchez se laboró intensamente en la
eliminación de las zanjas por donde corrían los residuales líquidos,
constantes y razonables quejas de los vecinos. Procedían de la
planta de torula y ahora, lejos de molestar y envenenar el medio
ambiente, tienen un uso productivo y económico: convertirse en
alimento animal.