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El presidente boliviano, Evo Morales, descartó hoy que su gobierno
declarará estado de sitio en el oriental departamento de Santa Cruz,
cuyas autoridades impulsan un referendo autonómico, revocado por la
Corte Nacional Electoral y el Congreso por ilegal.
En diálogo con la prensa en Palacio Quemado, el mandatario señaló
que la medida extrema es fruto de versiones de medios de comunicación
que también contribuyen a desestabilizar al país, pero son falsas,
remarcó.
Morales aclaró que nunca se pensó en militarizar Santa Cruz para
impedir la consulta del 4 de mayo próximo.
"Cualquier solución a temas políticos o económicos -dijo- pasarán,
sobre todo, por el diálogo.
También explicó que cualquier iniciativa de cambio estructural como
las autonomías departamentales prosperarán dentro del marco de la
legalidad y no por imposiciones, porque pone en riesgo la unidad
nacional.
El mandatario afirmó también que no existe ninguna posibilidad de
fracturar las Fuerzas Armadas, porque esa entidad, según la
Constitución, sirve a los intereses del Estado y defiende su
integridad territorial.
Morales aseveró, además, que espera con optimismo los resultados de
un encuentro convocado para esta noche por la Iglesia Católica y los
prefectos opositores de Beni, Pando, Santa Cruz y Tarija (Media Luna)
y el de Cochabamba.
Asimismo, llamó a un diálogo sin condiciones, destinado a resolver
la crisis política que atraviesa el país.
Morales saludó la iniciativa de la Conferencia Episcopal de Bolivia
y manifestó su esperanza en que esta labor permita defender la unidad
nacional y que los procesos autonómicos se encaminen por la senda de
la legalidad.