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El encarecimiento de los alimentos amenaza hoy con desatar una crisis
alimentaria en Centroamérica, área con siete millones y medio de
desnutridos, afirmó la Organización de las Naciones Unidas para la
Agricultura y la Alimentación.
De acuerdo con el representante de esa entidad internacional para
América Latina y el Caribe, José Graziano, la tendencia alcista de los
cereales, leche y granos persistirá durante cinco años como
consecuencia de la demanda de China e India, además de la especulación
de los inversores financieros.
Vaticinó que en países como Guatemala, Nicaragua y El Salvador se
incrementará el hambre por la insuficiente producción de los alimentos
que requieren debido al azote de huracanes y sequías.
Esa situación permitirá a Brasil, Argentina y Chile, principales
exportadores de bienes agrícolas en América Latina, elevar de manera
estratégica su producción, estimada en 122 mil millones de dólares
anuales.
Para Graziano, la inequidad en la distribución de los beneficios,
mayormente en manos de los intermediarios, constituye otro factor que
incidirá en el incremento de los niveles de hambre en la región, donde
un 30 por ciento de la población rural vive como indigente.
El funcionario agregó que elevar la producción de comestibles
supondrá un enorme desafío para Centroamérica, lo que obligará a
inversiones en investigación y reconversión productiva, y demandará
políticas activas por parte de los gobiernos.