— La Organización Panamericana de la Salud (OPS) alertó sobre el
elevado número de muertes de menores de un mes en Guatemala, cifra
calculada hoy en ocho mil cada año, una de las más altas del
continente.
Yehuda Benguigui, jefe de la Unidad de Salud del Niño y Adolescente
de la OPS, agregó que esa cifra se mantiene casi inalterable desde
hace 15 años, lo cual indica la falta de atención estatal al problema.
De acuerdo con el funcionario, hasta el 70 por ciento de esas
muertes se podría evitar porque se trata de casos de infecciones o
asfixia, cuya atención médica no requiere de grandes inversiones para
el sistema hospitalario.
Según el ministerio de Salud Pública, durante 2007 el número de
bebés fallecidos fue de dos mil 197, cifra mucho menor a la ofrecida
por la OPS.
Ello obedece a que en el área rural muchas veces la muerte de un
neonato ocurre antes de ser inscritos en el registro de nacimientos,
entonces tampoco se declara el deceso y no queda ninguna evidencia
estadística.
Los departamentos más afectados son Totonicapán, Sololá y
Escuintla, donde también son muy elevados los índices de pobreza y
analfabetismo.
Para el ex presidente de la Asociación Guatemalteca de Pediatría,
Edgar Beltetón, el problema comienza desde la gestación porque la
madre no recibe atención adecuada, hay deficiencias en la
alimentación, anemia o infecciones no tratadas.
Por ese motivo, señala Beltetón, los niños nacen en condiciones de
alta vulnerabilidad y son escasas las posibilidades de sobrevivir.