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— La misión médica francesa que busca contactar a las FARC para
prestar asistencia a Ingrid Betancourt y otros retenidos en la selva
mira esperanzada hacia Venezuela, coinciden hoy aquí varios analistas.
La revista Semana afirma que todas las miradas que antes se
centraban en el avión galo, aparcado en el aeropuerto militar de Katam,
ahora empiezan a apuntar una vez más hacia ese país suramericano.
Los antecedentes de las dos liberaciones anteriores evidencian que
no sirve de mucho la voluntad política, sino los contactos reales y la
decisión de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC)
para liberar a sus cautivos, agrega.
El análisis recuerda que en el año 2003, el entonces presidente
galo Jacques Chirac se vio en una comprometida situación, cuando para
liberar a la ex candidata presidencial, la cual también tiene
nacionalidad francesa, envió un avión a la ciudad brasileña de Manaos,
una aventura que terminó en el fracaso.
Por su parte, El Espectador comentó la víspera que el presidente
Chávez y la senadora liberal colombiana Piedad Córdova se fortalecen
como posibles contactos con las FARC, tras lo que consideran un
fracaso galo.
El presidente francés se vio obligado a llamar por teléfono al
mandatario venezolano para solicitar su facilitación, mientras la
embajada del país europeo en esta capital citó de urgencia a la
senadora para solicitarle sus buenos oficios, señala el diario.
Tanto Chávez como Piedad Córdova han insistido en que para
participar en una nueva empresa de ese tipo requieren la autorización
del presidente colombiano, Álvaro Uribe, quien les retiró ese mandato
el 21 de noviembre del año pasado.
Un facilitador que ha intervenido en anteriores misiones de este
tipo, Lázaro Vivero, dijo que la iniciativa francesa es unilateral,
pues en estos momentos todos los canales con las FARC están cerrados.
En el análisis publicado en El Espectador se afirma que tras los
últimos golpes a la guerrilla, que provocaron la muerte de dos de sus
comandantes, Raúl Reyes e Iván Rios, las comunicaciones con el mundo
fueron cerradas por razones de seguridad.
Mientras tanto, Sarkozy reiteró que el avion-ambulancia permanecerá
aparcado en el aeropuerto militar de esta capital, sin que trasciendan
elementos que contribuyan a fortalecer las expectativas creadas por la
misión médica, respaldada por España y Suiza.