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— Un soldado estadounidense murió por quemaduras recibidas en un
ataque con cohetes y otro en un suceso no identificado, informó hoy la
jefatura de las tropas norteamericanas en Iraq.
Con esos suman cuatro mil 20 los militares de Estados Unidos que
perdieron sus vidas en este país árabe en los cinco años de la guerra
desatada por Washington y durante la cual también se reportaron más de
30 mil casos de heridos, la mayor parte en combates con la
resistencia.
En un comunicado, el mando notificó que uno de sus soldados pereció
por no superar la gravedad de las lesiones causadas por los
insurgentes en un ataque con cohetes presumiblemente del tipo RPG
contra el lugar donde estaba emplazado en esta urbe.
La jefatura de las tropas de ocupación no especificó las
circunstancias en que murió el otro militar, y sólo se limitó a acotar
que no fue en una acción combativa.
El canal estadounidense de televisión CNN notificó que por lo menos
tres soldados murieron y 31 recibieron heridas en sendos ataques con
cohetes contra la Zona Verde y una base en la zona de Rustumiya en el
sureste de esta capital.
Todas esas bajas ocurrieron la víspera, cuando se hizo público en
Washington un informe que afirma que Estados Unidos está tan lejos de
sus objetivos en Iraq como lo estuvo el pasado año.
Los autores del documento son especialistas del Instituto de la Paz
que asesoraron al Grupo de Estudios sobre Iraq, creado por mandato del
Congreso norteamericano hace dos años.
El informe fue publicado pocos días antes de que el general David
Petraeus, jefe de las tropas en Iraq, y Ryan Crocker, embajador en
Bagdad, se presenten ante el legislativo para informar sobre la
situación en este país del Golfo Pérsico.