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Respira profundo el Club Capablanca
Disfrutará la población de una acogedora sala.
Robert Fischer jugó allí varias partidas
ALFONSO NACIANCENO
alfonso.gng@granma.cip.cu
Visitado en su más de medio siglo de existencia por relevantes
maestros del mundo de los trebejos, el Club José Raúl Capablanca de
Ajedrez, por mucho tiempo a expensas del deterioro, revive gracias a
una reparación capital.
El
mobiliario es nuevo y más confortable.
Inaugurado en Infanta y Humbolt en 1947, se han realizado allí
desde el mes de septiembre labores de albañilería, carpintería,
plomería, pintura y reposición de las luminarias, remozamiento
emprendido por la Oficina del Historiador de la Ciudad, que también
aportó diez nuevas mesas con sus sillas, todas de cedro, de bello y
confortable diseño.
La reapertura del local está prevista para este mes, como
homenaje al aniversario 87 del match ganado 4-0 por Capablanca al
alemán Emanuel Lasker, en abril de 1921, explicó Juan Manuel Martín,
fundador de la junta directiva del centro.
 Fischer,
cuando tenía 12 años de edad venció a Florido.
Aún en medio de las labores reconstructivas, por las tardes
grupos de aficionados al ajedrez convierten el portal de la
instalación en el escenario provisional para dirimir sus partidas,
en tanto aguardan por las ideas concebidas para que la sala
reconquiste el auge del que disfrutó en décadas pasadas.
PATRIMONIO HISTÓRICO-CULTURAL
Esta restauración la anima el interés de recuperar, para el
disfrute de la población, un importante patrimonio cultural del
país, afirma Roberto Mayor, un abogado de profesión que desde 1983
frecuenta el sitio, y ha sido ferviente impulsor de esta
reanimación.
Queremos rescatar actividades perdidas en el tiempo, como
conferencias, clases magistrales, simultáneas, torneos provinciales,
y también acondicionaremos un espacio para exhibir trofeos y otros
objetos que pertenecieron a Capablanca, además de una exposición
filatélica relacionada con el ajedrez, concluyó Mayor.
El local funcionará, como era habitual, de lunes a domingo en el
horario de 2:00 a 10:00 p.m. Después de tanto esfuerzo y recursos
invertidos en devolverle su esplendor, será imprescindible que
quienes acudan a la rejuvenecida instalación la sepan cuidar, así
departirán en un ambiente más acogedor.
FISCHER TAMBIÉN JUGÓ ALLÍ
Quizá pocos conozcan que el 25 de enero de 1956, el Club
Capablanca fue sede de un match frente a su similar Log Cabin, de
Nueva Jersey, Estados Unidos. El encuentro lo dominaron los
anfitriones, 5-2, con triunfos de Carlos Calero, Eldis Cobo, Rogelio
Ortega, Miguel Alemán y Rosendo Romero, ocupantes de los tableros
del tercero al séptimo. En la primera mesa, Norman Whitaker superó a
Juan González, y en la segunda, un talento de solo 12 años de edad,
Robert Fischer, venció a José R. Florido.
Al día siguiente, el niño que después sería el ajedrecista más
famoso del mundo, ofreció en el mismo lugar su primera sesión de
partidas simultáneas fuera de los Estados Unidos. El resultado: diez
éxitos y dos tablas, según datos ofrecidos por el colega Jesús
González Bayolo.
Como se conoce, Fischer falleció el 18 de enero del 2008, a la
edad de 64 años, en Reykjavik, Islandia.
Pueden mencionarse otras estrellas que, aunque no jugaron en el
Club, lo visitaron cuando vinieron a La Habana para participar en
los torneos Capablanca in Memóriam. En ese grupo están los
soviéticos Tigran Petrosian y Vassili Smislov, el danés Bent Larsen
y el sueco Ulf Andersson, de quienes en Infanta y Humbolt se guardan
muy gratos recuerdos. |