La realización de accesos ferroviarios en una mina de níquel de la
fábrica René Ramos Latour, de Holguín, en el primer trimestre del año
figura entre las faenas de la Empresa Solcar, única de su tipo en
Cuba.
Lino Fernández, director de producción de la entidad dedicada a la
soldadura de rieles, dijo a la AIN que la planta villaclareña lleva
alrededor de un sexenio en el desarrollo de trayectos internos por
reparaciones capitales y apertura de nuevas sendas que contribuyen al
desarrollo de la industria cubana del níquel.
Además quedó concluido un tramo para el movimiento por ferrocarril
desde un silo destinado al acopio de alimentos en el central Batalla
de Santa Clara y están planificados trabajos similares en las
provincias de Cienfuegos y Sancti Spíritus.
Obreros de Solcar colocaron 1,2 kilómetros de carriles recuperados
en un tramo de vía de la provincia de Pinar del Río y realizaron los
pilotes de hierro que sostendrán las construcciones de un delfinario
para el turismo en cayo Santa María, labores que favorecieron el
cumplimiento del plan de los tres meses.
Fernández destaca la preparación de condiciones para el comienzo,
este semestre, de una inversión que modernizará el área de soldadura y
defectoscopía con equipamiento ruso, lo que permitirá un resultado más
confiable en el corrido de trenes.
Un camino ferroviario de seguridad superior posibilitará el
incremento de la velocidad, de 40 a 100 kilómetros por hora y
aumentará las posibilidades de trasiego.
Estas inversiones elevarán la capacidad de soldadura de 30 a 60
kilómetros anuales, cantidad a la que arribarán en un lustro, tiempo
en que deben quedar amortizados los gastos por la adquisición de la
técnica.
La industria, villaclareña, está dedicada, fundamentalmente, a la
unión por soldadura de raíles hasta de 300 metros y su colocación en
la senda de hierro.