.—
La alianza atlántica es un bloque militar, y como tal debe proceder
con mesura, advirtió el presidente Vladimir Putin al intervenir en
la reunión del Consejo Rusia-OTAN que concluye hoy en Bucarest.
En sus palabras ante los gobernantes de las naciones miembros de
la alianza noratlántica, el jefe del Kremlin reiteró que Moscú
responderá con las medidas pertinentes a la aproximación hacia sus
fronteras de las fuerzas de ese bloque.
Al valorar los cambios que se operaron en el país eurasiático en
el sexenio transcurrido desde la anterior reunión del Consejo, el
estadista resaltó que la Federación se convirtió en una contraparte
fiable y estable.
Putin reconoció progresos hasta llegar a ser más maduras las
relaciones entre Moscú y la OTAN, a pesar de las dificultades
existentes, y recomendó no dramatizar sobre el tema.
Esa cooperación constituye para Moscú una opción asumida de modo
consciente, expresó el presidente ruso citado por la emisora Radio
Mayak.
Por su parte, el ex primer ministro y titular de Asuntos
Exteriores de Rusia, Evgueni Primakov, sostuvo que no se deben
forjar vanas ilusiones por los resultados de la Cumbre atlantista de
Bucarest.
Georgia y Ucrania no fueron invitados a unirse al Plan de Acción
para la Afiliación a la OTAN, pero Rusia tampoco puede sentirse
vencedora, alertó el veterano politólogo.
Es obvio que se presta oído a la voz de Moscú, pero lo sucedido
en Rumania no pone cruz y raya a la aspiración de Tiflis y Kiev de
unirse a la alianza, agregó Primakov.
El presidente George W. Bush reiteró con claridad su apoyo a la
admisión de Georgia y Ucrania en el tratado noratlántico, y de esa
forma ha fortalecido mucho la posición estadounidense entre los
círculos gobernantes de esos países, concluyó el ex primer ministro.