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El presidente ruso, Vladimir Putin, desafió hoy la política de Estados
Unidos en torno a Irán, durante la reunión del Consejo Rusia-OTAN,
celebrada aquí en el marco de la cumbre de la Alianza Atlántica.
En el discurso pronunciado en la cita, Putin afirmó que ese país
debe recibir ayuda y no amenazas, según una fuente de la delegación
rusa.
La Casa Blanca acusa a la nación persa de llevar a cabo un programa
nuclear con propósitos militares.
En tal sentido despliega una campaña mundial, incluida en el
Consejo de Seguridad de la ONU, para distorsionar los verdaderos
propósitos iraníes.
Por otra parte, el jefe de estado ruso estuvo en total desacuerdo
con las intenciones de los líderes de la OTAN de forzar a su país a
aceptar la ampliación del bloque hacia ex repúblicas soviéticas.
Al respecto, el secretario general de la organización, Jaap de Hoop
Scheffer, reconoció que el futuro acrecentamiento de la Alianza hacia
el este de Europa es un contencioso en las relaciones con Moscú.
La cumbre bilateral también puso sobre el tapete lo referido al
proyecto estadounidense de desplegar un escudo antimisil en Polonia y
la República Checa, a lo cual Rusia se opone por considerarlo como una
amenaza directa a su seguridad.