La salida forzosa de Sixto, un floridano de origen cubano, se
debió a un escándalo de corrupción. Así lo evidencian las
investigaciones de las autoridades sobre sus tres años de labor como
jefe de gabinete del Center for a Free Cuba, la organización basada
en Washington y dirigida por el terrorista Frank Calzón, la cual ha
recibido abundantes sumas de dinero del gobierno norteamericano para
ejecutar acciones contra Cuba (solo de la USAID recibe 2 millones de
dólares anuales).
Al anunciar el hecho, el vocero de la Casa Blanca Scout Stanzel
no pudo precisar qué cantidad de dinero se robó el funcionario.
¿Cuánto se habrá llevado su ex jefe Calzón?
El escándalo ha vuelto a poner en los titulares de la prensa
norteamericana los procederes de la mafia anticubana. Ya lo había
hecho antes el informe de la Oficina de Contabilidad Gubernamental
que informó al Congreso sobre el oscuro uso de los fondos que la
Casa Blanca y el Capitolio asignaron a las múltiples organizaciones
creadas para la agresión abierta contra Cuba entre 1996 y el 2006.
Los millonarios recursos no solo habían fracasado en el empeño de
derribar a la Revolución, sino que se habían usado en parte para
comprar chocolates Godiva, abrigos de cachemir, videojuegos, sierras
eléctricas y otras importantes "armas de lucha".
Algunos medios de prensa y estudios independientes se habían
cuestionado también los abultados presupuestos destinados a la
invisible televisión anticubana, plagada de malos manejos, favores,
pésima programación y nula audiencia.
Pese a la denuncia de la corrupción imperante entre las
organizaciones de la mafia cubanoamericana, que se quedaban con la
mayor parte del dinero destinado a los planes imperiales contra la
Revolución, el Congreso de EE.UU. aprobó duplicar los fondos para
tales fines hasta no menos de 47,5 millones de dólares.
Sin embargo, el escándalo Sixto ha tensado el ambiente en
Washington y ha puesto a pensar al Departamento de Estado y la USAID
(su brazo injerencista) sobre el próximo reparto de los jugosos
fondos. Funcionarios sin identificar dijeron a El Nuevo Herald que
el gobierno yanki se apresta a destinar parte del botín a
organizaciones anticubanas en Europa, América Latina y otras
regiones.
El anuncio causó incertidumbre y pesar entre los asalariados del
terrorismo en el sur de Florida, que temen perder sus nada
despreciables subsidios gubernamentales, pagados con el dinero del
contribuyente norteamericano.
El capo Frank Calzón apareció de inmediato en un programa
televisivo de Miami intentando aplacar el escándalo y expresando
confianza en que no dejarán de recibir el money. "Yo no creo que
vaya a afectar de ninguna manera" —dijo. "Todos hemos visto
problemas de corrupción en bancos. Los problemas de corrupción son
endémicos".
Pedro Roig, el jefe de la TV invisible, salió en el mismo
programa afirmando: "Los vuelos del avión son un éxito"; por más que
no se vea la señal. Lo importante es ver el dinero que cada año les
da el Congreso en mayor cantidad.
Desde La Habana, una furibunda animadora de la invasión yanki a
Cuba y cliente frecuente de los puestos de carne en las tiendas en
divisas, salió a defender lo suyo en el más militante programa
televisivo de la mafia terrorista: "Los disidentes necesitamos
recursos para vivir y necesitamos recursos para trabajar. No están
llegando como los necesitamos"
Ante la olla de grillos, el viceadministrador adjunto de la USAID
para Cuba y Sudamérica trató de aplacar los ánimos de los empleados
ofendidos: "No estamos excluyendo a nadie del proceso¼
pero con muchísimos más recursos, decididamente queremos nuevos
participantes en el programa".
Ya hay varios allende al océano frotándose las manos. Aznar, el
hombrecito del bigote, se fue con su Fundación hasta Rosario,
Argentina para escenificar un desabrido show anticubano en alianza
con la derecha del país austral y con la participación de
especímenes como Castañeda, Mario Vargas Llosa y Francisco Flores.
Desde Praga, Vaclack Hável distribuye editoriales contra nuestro
país a todos los medios que frecuentemente le dan cabida a sus
diatribas de dramaturgo mediocre. El embajador checo en Washington
declaró presto a The Miami Herald.: "Nosotros debemos estar y
estamos listos para ayudar". Mercenarios en Eslovaquia, Hungría,
Letonia, Lituania y otros "ex", se alistan para recibir los dólares
del imperio.
Incertidumbre en unos, alegría en otros. Los operarios de la
industria anticubana se disputan credenciales ante el amo para ser
depositarios del sucio dinero. Son unos cuantos los que viven del
cuento desde hace cinco décadas; y con lo errática que va la
economía norteamericana nadie quiere que le rebajen sus
"honorarios". Ya veremos nuevos pugilatos y conoceremos de otros
escándalos.