— El gobernador de Virginia, Timothy Kaine, suspendió las ejecuciones
en ese estado norteamericano hasta que la Corte Suprema de Justicia
decida sobre la legalidad de la inyección letal, informaron hoy medios
de prensa.
La cadena comunitaria de radio y televisión Democracy Now precisó
que Kaine aplicó esa medida para esperar por el dictamen del máximo
órgano de justicia del país.
El Tribunal Supremo mantiene una moratoria de facto sobre las
ejecuciones con inyección letal mientras discute si ese método es
anticonstitucional.
Ese órgano bloqueó recientemente la ejecución de James Harvey
Callahan, un preso en Alabama sentenciado a muerte por un asesinato.
Desde septiembre último no se aplica ese procedimiento, luego de
que la Corte aceptara una demanda de abogados de Kentucky que
representan a los convictos Ralph Baze y Thomas Bowling.
Según los querellantes, la inyección letal es inconstitucional
porque constituye un castigo cruel y acarrea sufrimientos para el reo.
Aunque los jueces aún no han emitido un fallo definitivo sobre el
tema, en la práctica han suspendido la pena capital mediante ese
método hasta una decisión final.
Si la justicia da la razón a los demandantes, obligara a los
estados de la Unión a revisar sus procedimientos de ejecución, un
proceso administrativo que podrá durar años, señaló días atrás la
televisora CNN.
En la actualidad 35 de los 36 estados donde está autorizada la pena
máxima utilizan la inyección letal.