. — Representantes de más de 30 etnias y poblaciones tradicionales
latinoamericanas aspiran hoy a tener un reconocimiento público por la
manutención de las forestas tropicales.
La demanda reunió en la norteña ciudad brasileña de Manaus a
representantes de pueblos indígenas y tradicionales de Brasil,
Colombia, Costa Rica, Guyana, Guayana Francesa, Paraguay, Nicaragua,
Venezuela, Surinam y Panamá.
Ellos asisten a una reunión latinoamericana sobre "Los cambios
climáticos y los pueblos de la foresta", que concluye mañana con
propuestas para que el poder público considere sus contribuciones para
preservar las áreas naturales donde viven.
El documento aspira a aunar posiciones respecto a mecanismos de
compensación por reducir la deforestación y propone que ello sea
integrado a las nuevas reglas de la Convención del Clima después del
año 2012.
Se trata de una actividad promovida por la Alianza de los Pueblos
de la Foresta y además incluye a convidados del Foro Permanente de
Naciones Unidas para Cuestiones Indígenas y a representantes de África
y Asia.
En el evento se destacó el proyecto de la ministra de Medio
Ambiente de Brasil, Marina Silva, consistente en crear lo que llama la
Bolsa Foresta que consiste en pago de valores mensuales a aquellos
agricultores que presten servicios ambientales para conservar los
bosques y recuperar áreas degradadas.
La idea está en consonancia con un estudio del órgano de Naciones
Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) que defiende el
pago a los agricultores por servicios ambientales en momento de gran
demanda mundial de productos agrícolas que han creado una presión sin
precedente sobre la producción del campo.
Ya existe en Brasil un antecedente y es el trabajo en menor escala
del Grupo Pro-Ambiente que en coordinación con el Ministerio de
Desarrollo Agrario distribuye mensualmente 100 reales (58.47 dólares)
en algunas regiones a quienes ejercen la agricultura familiar y
adoptan buenas prácticas ambientales.