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El gobierno israelí acordó hoy realizar la próxima semana maniobras
militares en el norte del país en medio de especulaciones sobre una
inminente guerra con Siria propaladas por la prensa.
Mientras algunos ministros niegan la posibilidad de un conflicto
armado con el vecino país, el titular de Defensa Ehud Barak hizo
abiertas advertencias a Siria.
Barak remarcó la víspera que su país es la mayor potencia militar
en la región y recomendó que no se le ocurriera a nadie provocarlos.
Esas declaraciones tienen lugar luego que el diario árabe Al Quds
al Arabi, que se edita en Londres, aseguró la víspera que el gobierno
sirio reforzó sus tropas destacadas a lo largo de la frontera con
Israel.
Comentaristas militares israelíes especulan sobre la posibilidad de
un inminente ataque de la milicia libanesa Hizbalá con el apoyo y el
consentimiento de los sirios, acusaciones negadas por ambos gobiernos
árabes.
Las tensiones entre el movimiento libanés, Siria e Israel se
intensificaron luego del asesinato el 12 de febrero en Damasco del
líder de ese grupo Emad Mughniya, del cual se acusa a los servicios
secretos israelíes (Mossad).
Un día después de cometerse el atentado, agentes de la Mossad
describieron a la prensa como habían planeado el asesinato de Mughniya,
quien fuera uno de los principales jefes militares de la última guerra
israelí-libanesa.