La policía japonesa arrestó hoy al soldado
de la Armada de Estados Unidos que admitió el robo y asesinato de un
taxista en la ciudad portuaria de Yokosuka, comunicaron fuentes de la
cancillería en esta capital.
La detención se produjo después de que el mando de los casi 50 mil
uniformados del Pentágono estacionados en este archipiélago entregara
al militar confeso de ese crimen del 19 de marzo en esa localidad de
la prefectura de Kanagawa.
El cuerpo del conductor Masaaki Takahashi, de 61 años, fue
descubierto sin vida en el taxi abandonado en la ciudad de Yokosuka,
base naval de Estados Unidos, con heridas de arma blanca en el cuello
y la autopsia determinó que la causa de la muerte resultó la pérdida
de sangre.
El soldado reconoció ese crimen al ser hallada en su poder la
tarjeta de crédito del vehículo del muerto el 22 de marzo, tras su
detención en la céntrica estación de trenes de Gotonda en Tokio por la
policía militar estadounidense, que lo tenía bajo su custodia.
De acuerdo con la agencia de noticias Kyodo, el marino de 22 años
pertenece a la dotación del navío Cowpens de la Séptima Flota de
Estados Unidos en el Pacífico, destinado en Yokosuka, y abandonó su
puesto sin autorización desde principios de marzo.
Según la nota del Ministerio del Exterior, el embajador de
Washington en Tokio, Thomas Schieffer, y el comandante de las Fuerzas
Navales de EE.UU. en Japón, contraalmirante James Kelly, expresaron su
profundo arrepentimiento y pesar por ese crimen.
Esas condolencias de Schieffer y Nelly se transmitieron durante una
reunión sostenida con Ryoichi Caballa, alcalde de la ciudad de
Yokosuka.