Un portavoz del Ministerio de Seguridad Pública, Wu Heping, dijo
que esos acontecimientos formaban parte de un plan denominado
Movimiento del Levantamiento del Pueblo Tibetano, tramado por la
camarilla del Dalai para crear una crisis en China.
El funcionario afirmó que las fuerzas del orden han capturado a
los principales sospechosos de haber organizado, planificado y
participado en los disturbios de la capital tibetana, así como los
medios usados para recibir órdenes.
Según un documento publicado por el Ministerio de Seguridad
Pública, los complotados habían llegado a la conclusión de que la
celebración de la Olimpiada en Beijing era la ocasión propicia para
presionar a China y lograr sus objetivos separatistas.
Los disturbios violentos, con incendios, saqueos y golpizas,
fueron acompañados en el extranjero de demostraciones contra las
misiones diplomáticas chinas.
En ese movimiento participan numerosas organizaciones
independentistas tibetanas en el extranjero, las cuales aprobaron
una declaración en la que descalifican a China como sede de los
Juegos Olímpicos si no sale del Tíbet.
Las evidencias muestran que las afirmaciones del Dalai Lama de
que no participó en actividades secesionistas violentas ni las
apoyó, no son más que una mentira, dijo el portavoz oficial, reporta
PL.