Debates destinados a mejorar el imprescindible papel de los
medios de comunicación en la política cultural de Cuba prevalecieron
en las sesiones de la comisión que analizó ese tema en el VII
Congreso de la UNEAC.
Junto a reconocer los avances experimentados desde la anterior
cita, hace 10 años, se califica aún de insuficiente el vínculo
escritor-director-asesor de programas radiales y televisivos, y se
coincide en la intención de reafirmar un diseño de programación
descolonizadora.
Fernando Rojas, viceministro de Cultura, insistió en que la
multiplicación de emisoras radiales -ya son 91 en el país- y de
telecentros y corresponsalías que suman 30 y 71, respectivamente, ha
incentivado la reproducción de espacios enlatados y extranjeros, y
se requiere incrementar la producción nacional.
Concordó en que la infantil es una de las programaciones en que
menos se ha avanzado en la televisión y dieron a conocer algunos de
los resultados de la comisión de trabajo entre el Instituto Cubano
de Radio y Televisión y el Ministerio de Cultura, los cuales deben
enriquecerse con los criterios del movimiento intelectual cubano.
Las numerosas reflexiones y propuestas del dictamen de la
comisión y las adicionadas por los delegados y directivos en el
Congreso reiteraron la necesidad del ejercicio de una sola política
cultural, aplicar jerarquías para reflejar lo mejor de las obras y
defender valores autóctonos y la nación frente a productos banales o
frívolos.
Este documento será sometido a la aprobación del Congreso al
término de la jornada de hoy.
El VII Congreso de la UNEAC sesionó este jueves en comisiones, y
en la tarde la plenaria aprobará los dictámenes de 12 de los equipos
de trabajo que laboraron durante un año con vistas a esta cita, de
las que su mayoría continuará de forma permanente.