Ese sentimiento quedó sintetizado por el verbo elocuente del
historiador Eusebio Leal, quien destacó la dimensión simbólica del
líder de la Revolución como el primero de nuestros intelectuales y
el más lúcido de los delegados, que siempre acompañará a la
vanguardia artística y literaria en sus trabajos.
Tras el proceso de presentación de las candidaturas a los nuevos
órganos de dirección de la UNEAC y su votación, el Congreso dedicó
sus empeños a la discusión temática por comisiones.
Esteban Lazo, miembro del Buró Político del Partido, departió con
los colectivos que ventilaron la aplicación de la política cultural
en los medios de difusión y la labor sociocomunitaria. En el primero
de los casos señaló la importancia de que los escritores y artistas
se comprometan con la calidad de la programación radial y
televisiva, y recordó cómo del Congreso de 1998 nacieron ideas
fecundas, varias de ellas plasmadas en los programas de la
Revolución impulsados por Fidel en estos 10 años. En cuanto a la
vinculación comunitaria, valoró la entrega de los intelectuales en
proyectos de esta índole, en tanto en esa instancia se decide, en
buena medida, la salud de la vida espiritual de la nación.