Zenaida Romeu, directora de la Camerata, consideró que la opción
de recreación brindada al turismo es muchas veces deplorable. Cuba
es mucho más de lo que actualmente mostramos al mundo. Somos
profundos y disímiles, nuestra tradición es muy rica, y resulta
urgente detener el simplismo en las ofertas culturales. De ahí que
sea menester buscar nuevos espacios distintivos del país, que no
solo es el cabaret Tropicana.
En la misma cuerda, los músicos Juan Formell y Álvaro Collado,
expresaron que los cantantes y agrupaciones de los espectáculos
carecen de calidad, lo que contradice la historia musical del país.
La práctica de contratar a artistas sin preparación motiva la
pérdida de fuentes de trabajo para lo más representativo de la
música cubana, a lo que se añade el cierre de muchos espacios
culturales que constituían una tradición, coincidieron en señalar.
El talentoso trompetista Yasek Manzano consideró además que el
potencial artístico de muchos jóvenes se pierde a consecuencia de la
limitación de lugares donde presentar sus obras.
Sobre el humor que se presenta en los centros nocturnos, el actor
Octavio Rodríguez (Churrisco) expuso que la ausencia de directores
artísticos ha provocado agresividad hacia el público, irrespeto de
horarios, mala vestimenta, chistes de mal gusto y groserías. "Deben
el Ministerio de Turismo y la UNEAC reflexionar sobre la dignidad
del humor cubano, que también es un arma de la Revolución."
Durante la discusión, Moraima Clavijo, directora del Museo
Nacional de Bellas Artes, alertó sobre el deterioro de las obras de
arte colocadas en las instalaciones turísticas, y las modificaciones
a la arquitectura de los hoteles patrimonio de la nación.